viernes, 18 de julio de 2014

EL ESTADO MEDITATIVO
 r
T
ENTRAR AL RITMO ALFA
H
COMUNICARSE CON ENKI



Muchas Gracias a Luke por esta traducción 


Aquí te dejo la continuación de la entrada sobre la concentración. Para esta meditación no es necesario haber logrado ya el 5' de concentración.

Esta meditación es un ejercicio prelimar. Sin embargo, es necesario que seas capaz de concentrarte suficientemente como para entrar al ritmo alfa sin que la mente se contamine.

Te enseñaré cómo hacerlo.

Además, como yo soy una persona a la que le gusta ensimismarse en las cosas más profundas, incluiré en esta meditación un método para contactarse con Enki.

Visualizar a nuestro Padre y Dios Creador, sentir su energía, comunicarse y hablar con él, significan que forjamos un vínculo cercano y esencial con El.

¡Así que manos a la obra!

Lo ideal es memorizar la parte entera para la entrada al ritmo alfa y luego permitirse un tiempo indeterminado para visualizar lo que quieras.


Siéntate cómodamente en una silla o acuéstate. Si te acuertas, es necesario que no estés con sueño, pues así quedarás dormido.

Toma unos minutos para visualizarte a ti mismo en un océano de luz dorada. Siéntete penetrado desde todas las direcciones por esta energía benévola, poderosa e inspiradora.

Ahora toma aire profundamente por una cuenta de 4. Aguántalo por una cuenta de 4. Espira por una cuenta de 4. Si ya tienes experiencia con ejercicios de respiración, trabaja con una cuenta de 7 ó 9, 11, 13 ó 22.

Mientras aún respiras por una cuenta de 4-4-4 ó más, empieza a relajar tu cuerpo, empezando con los dedos de los pies hasta la coronilla de la cabeza. ¡No olvides los brazos, las manos y los dedos!

Relaja tus dedos y pies, quítate las tensiones, luego continúa con los gemelos y las rodillas, hasta el cuello, los brazos, etc.

Ve avanzando por zonas. Relaja las piernas y los muslos, luego la pelvis (partes delantera y trasera), luego la región lumbar y el estómago, luego la parte central de la espalda y el plexo, y la parte superior de la espalda, los hombros, el cuello junto con la garganta/el pecho, el cráneo y la cara, vuelve a los hombros, siempre muy tensos para muchas personas y luego ve a los brazos, las manos y los dedos.

A la vez trabaja con tu respiración y relajación hasta que te sientas muy pesado, entumecido en el sofá, la silla o la cama ... y ya no sientas tu propio cuerpo. Te sientes muy pesado, muy pesado. Pesado, es muy importante.

Ahora, visualiza una puerta delante de ti. Imagínate delante de esa puerta, ábrela. Allí hay una escalera descendiente.

Una escalera de 25 escalones.

Mientras desciendes, es posible que sientas que "te caes". Esta "caída" te dice que acabas de entrar al ritmo alfa.

(Necesitas entrenarte, así que no te desanimes. Tal vez se necesitará tiempo hasta que tengas éxito).

Ten cuidado, esta "caída" es solamente una impresión, no lo olvides. ¡Así que no te visualices caerse por las escaleras! Es tan sólo un "mecanismo gatillo" (un "clic"), una especie de "soltarse" que crea esta sensación extraña. Es como un mensaje del alma que te dice "Así es, lo alcanzaste."

Empieza a bajar lentamente, lentamente, y mientras bajas visualiza aparecer delante de tus ojos los números a cada escalón de la escalera y cuenta en tu mente: 25, 24, 23, 22, 21 .... 5, 4, 3, 2, 1.

Cuando llegues a 1, deberías estar profundamente relajado. Tu cuerpo está relajado y muy pesado.

Sin embargo, la mente está muy alerta. La mente, no el proceso cognitivo que ya está dormido. Ahora estás con tu mente superior.

Ahora la escalera queda detrás de ti. Avanza adelante en la media luz. Entiende que estás en un lugar aliviador y seguro  hay un ambiente energético suave como una noche estrellada. De repente te das cuenta de que estás cerca del océano. Sientes la sal del mar y ahora escuchas las olas rugientes que te sosiegan un poco más. Mantente alerto.

Allí, parado en medio de ese paisaje celestial, llama a Enki. Sí, en la playa, mirando hacia un hermoso océano iluminado por un cielo magnífico, llama a tu Padre querido, tu único Dios Creador. Grita, vibra su nombre en tu mente. Ennnnnkkkkkkiiiiiiiii. Repítelo un par de veces. Puedes visualizar también su sigilo, el cual tú prefieras.

Y ahora, lejos en el horizonte, una luz de resplandor inimaginable se manifiesta. Un sol sería casi difuso a comparación.

Esta luz es de oro puro, un oro con una luz prodigiosa. Una luz resplandecente y poderosa que se acerca cada vez más.

Un silencio repentino te envuelve. El sonido de las olas ha desaparecido. De la luz dorada aparece Enki, muy sereno, muy alto, muy poderoso.

Déjate llevar por tus primeros impulsos. Quédate allí, inmóvil, contemplándolo. O corre hacia él. O acércate a él tímidamente. En resumen, haz lo que sientas bien.

Mira sus ojos. Su mirada es indescriptible. Muy profunda... parece que él lee lo que hay dentro de nosotros, y nos absorbe completamente.

Enki también camina hacia ti y se acerca más rápido. Ahora estás a un metro de distancia de El, dentro de su energía, alimentado por una paz intensa, por una sensación de una gran certeza y de gran seguridad. Así es la energía de Enki: calmante, aliviadora, regeneradora, suave pero firme, amorosa pero fuerte. Siente su firmeza, uno no teme nada con El.

Él tiene pelo muy, muy rubio que cuelga hasta sus hombros (o atado en coleta), como verdaderas cortinas de oro. Y de su pelo rubio se emiten chispas de luz. Y de su aura dorada, el polvo de oro y de plata. Ésta es su energía. Y los destellos de oro y de plata, estas chispas que son calientes y brillantes se asientan sobre ti, como regalos, amor y alegría.

Actúa con Enki como sientas bien. Acurrúcate a él en sus brazos, siéntate en la arena y háblale de lo que es esencial para tú y El, hazle preguntas, dile que lo amas, en resumen, sé tu mismo con El pero mantén cierto nivel de RESPETO, ¡pues él no es sólo tu amiguito!

Enki conoce todo de ti. Así que no hay necedidad de fingir. Hay muchísima emoción, ¿verdad? Está bien llorar. Todo el mundo llora cuando Enki aparece, sobretodo cuando sucede por la primera vez.

Cuando el alma vuelve a encontrar a su Padre y lo tiene tan cercano, después de todo lo que vivió muy precioso con El en vidas pasadas, su única respuesta son lágrimas.

Nunca he visto a alguien que brinque con alegría, grite y baile en su primer encuentro directo con Enki. La emoción llega a su cúspide, el corazón late fuertemente, la mente se impresiona, los RECUERDOS DE TIEMPOS ANTIGUOS vuelven inmediatamente. Lo sabemos, lo sabemos.

Enki es muy acogedor, cariñoso, atento, alentador, muy impresionante por su sabiduría y su fortaleza, tanto que no sé cómo decírtelo.

(Las palabras fallan a pesar de que yo sea autora. Pero, en serio, y sin ningún juego de palabras fútil, todas las palabras son demasiado vanas para describir a un Dios tan inmenso).

Enki siempre contesta con mucha calma. Su voz es suave y bastante profunda, acariciadora, como un bálsamo. Cuando habla, él mira tus ojos profundamente. Los Dioses tienen ojos que parpadean menos que los nuestros, así que su mirada parece fija comparación con la nuestra.

No te sientas incómodo. Más bien mira sus ojos azules tan profundos y bonitos. Luces indescriptibles moran en ellos.

Quédate con Enki todo el tiempo que quieras. Incluso en silencio, no hace falta que le hables todo el tiempo. 

ESCÚCHALE. Sobretodo, SIENTE.

Es pobible que Enki te diga algo cuyo significado completo no comprendas enseguida. Recuerda lo que te dijo cuando vuelvas a tu estado de conciencia normal.

Es posible que Enki te muestre o te dé un símbolo, un color, una escena del pasado, algo que más tarde tome su significado completo. Anota todo.

Presta atención a tus sentimientos, pues éstos pronto servirán como un puente de comunicación con El. Puedes sacar provecho de esta experiencia.

Luego, en el momento adecuado, despídete de Enki como gustes.

Enki se aleja y luego desaparece en la luz.

Y tú, sales al revés. Subes la escalera y a cada escalón vuelves al ritmo beta: 1, 2, 3, 4, 5 ..... 25.

Estírate un par de veces porque éste es el estiramiento que realineará el cuerpo astral en el cuerpo físico.

Repite la primera parte de la meditación lo más que puedas: el mantenimiento de la respiración y la relajación del cuerpo.

Luego, una vez en el ritmo alfa, trabaja con tus afirmaciones, visualiza lo que quieras.

Puedes también, te lo recomiendo mucho una vez que estés al ritmo alfa, llamar a tu guía y empezar a comunicarte con él, conocerlo, sentirlo, hablar con él, escuchar sus respuestas.

¡Te deseo muchos momentos muy maravillosos con estas meditaciones!

¡GLORIA A ENKI POR TODO EL CONOCIMIENTO QUE LE OTORGA A LA HUMANIDAD!

¡GLORIA A ENKI PARA SIEMPRE!