sábado, 2 de agosto de 2014

BAJO LA PROTECCIÓN DE AMÓN-RA


ACTIVAR LA GLÁNDULA PINEAL

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Muchas Gracias a Luke por esta traducción


Advertencia: Esta meditación se debe hacer SÓLO en el caso de que ya hayas hecho al menos un circuito del abrimiento de los chakras.

La glándula pineal es el punto pequeño y rojo cerca del cerebelo, justo al lado del sexto chakra central.

Para activar la glándula pineal, es importante localizarla. Se encuentra un poquitín hacia el lado derecho.

Visualízala como una pequeña piña. Visualízala con el mismo azul como el de Enki, luminoso y animado.

Tal vez "verás" tu glándula pineal. Ella puede ser opaca, como una pequeña pasa, negra, arrugada, inerte, o de un color blancuzco sin vida o de una rosa salmón pobre. No te preocupes. Si hablo francamente, todos tenemos la glándula pineal dañada. Así que es necesario reactivarla, hacerla respirar y luego alimentarla con fuego.

Este trabajo se tiene que hacer cada día, durante unos minutos para la primera parte de la meditación, y debe integrarse en tu meditación diaria o justo después de una sesión de Yoga. Puedes incluirlo así. 
La segunda parte la tienes que practicar siempre cuando sea posible para ti, al menos una vez a la semana si es que quieres ver resultados.

Por supuesto, aquí te dejo la meditación entera.

Estás meditando y le has inspirado energía dorada a tu aura. Sientes que la respiración profunda te ha tranquilizado. Alinea los chakras. Luego préstale atención al sexto chakra. Justo a su lado se encuentra la glándula pineal.

Observa esta glándula pineal. Sin importar su estado actual, ponte a respirar profundamente pero sin empujar y envía la energía directamente a la glándula pineal. Primero envía una energía azul, una llama azul suave pero poderosa. Visualiza la energía azul entrando a la glándula pineal. Por supuesto, al inicio, no tendrás ningún resultado, pues no es típico que uno tenga una reacción inmediata. Así que no te desanimes. Toma aire profundamente y al espirar, mete la llama azul, la energía azul en la glándula pineal. Hazlo cuántas veces quieras, no obstante, 7 veces como mínimo. (Aquí se acaba la primera parte de la meditación).

Luego, visualizarás la glándula pineal como una pequeña piña. Visualízala lo mejor que puedas. Visualízala como azul. Una glándula pineal azul, con forma de piña, rodeada y alimentada por una llama azul. Mentén tu concentración en la glándula pineal por un momento, tal y como acabo de describírtela.

Ahora ponte a inhalar una energía azul matizada con un lustre dorado. Mucho lustre dorado. Mete la energía en la glándula pineal. Haz esto con mucha amplitud. Deberías sentir una brisa fresca dentro de la cabeza, como si el cerebro se congelara mientras la pineal se reoxigenara.

Siente ahora. ¿Qué sucede? Nada, pero eso no importa, pues apenas estás empezando. Si sientes una presión, como hormiguitas (?), entonces ¡enhorabuena! El trabajo de la glándula pineal acelera el abrimiento de las atalayas, sobretodo la tercera. Es por esto que la activación de la glándula pineal no se debería hacer inmediatamente, pues primero es necesario abrir los chakras.
Podrás sentir que la energía gira en el cráneo, tener la sensación de que los pelos de la cabeza se ponen de punta y el cráneo se abre encima. Todo eso sucede por la activación de los chakras principales de la cabeza.

Observa de nuevo la glándula pineal. Vizualiza que la llama azul se activa considerablemente y se convierte en una llama dorada muy intensa. La glándula pineal está envuelta completamente por esa llama. Siéntela. Quédate allí un momento para hacer que la llama dorada "se queme" en la glándula pineal.

Presta atención a tus sentimientos y a lo que sucede. Si sientes mareo o malestar, tómalo con calma, respira profundamente y vuelve a tu estado normal poco a poco. Caerse al suelo es inútil, a menos que sientas aversión por las meditaciones. Escúchate a ti mismo. Algunos necesitan avanzar con firmeza e inmediadamente, otros prefieren avanzar más suavemente. Esto es bastante respetable, sigue a tu ritmo.

Ésta es la primera activación. Nota lo que sucede en los días siguientes. Puedes hacer esta meditación todos los días si gustas.

La activación de la glándula pineal (epífisis) intensifica mucho el placer, pues ésta está con los chakras sexto y séptimo (sobretodo), lo cual implica una poderosa secreción de endorfinas. Amón dice que cuando los seres humanos trabajaban con sus chakras, antes del virus Ebola de Anu, aún no existía ninguna adicción, pues estaban sin ningún interes, sin sabor. Una glándula pineal activada borra cualquier adicción. El séptimo chakra junto con la glándula pineal regula todas esas dificultades. Además, el placer se extiende por toda la aura.

Recuerda que el AKH, el cuerpo de luz del ser humano, está conectado directamente a la glándula pituitaria vinculada con el séptimo chakra. Así entiendes cuánto el sistema entero, por trabajar con un solo aspecto de la anatomía oculta, se galvaniza por así decirlo. Somos una totalidad armónica y adecuada. En todo caso, así es cómo Ptah nos creó.

¡GLORIA A ENKI!

¡GLORIA A AMÓN!