sábado, 30 de junio de 2018

Bajo la protección de Amón-Râ



Los ORÍGENES de la HISTORIA de ENKI


- I -

    
  

Cómo comenzó todo «allá arriba» 





Es hora de explicar cómo comenzó todo. Tuve una conversación interminable con 
mis guías, que aún no ha terminado, pero ellos me mostraron «imágenes», algo así como
 "películas".  
Las preguntas no terminan, porque su historia se origina desde
 tiempos inmemoriales y mi curiosidad es insaciable. Además, algunos
 aspectos aún no se pueden revelar debido a objetivos estratégicos, a causa de este
 malvado Anu cuyo cerebro funciona al 100%. En consecuencia, él podría adivinar muchas
 cosas. Entonces, explicarnos algunos aspectos de la historia podría resultar en
 destacar los objetivos que Enki aún desea esconder del enemigo. Eso 
es muy comprensible. Pero es un verdadero dolor de cabeza... especialmente para mí.



Lo que entendí : la cronología verdadera y completa no se puede dar por 
ahora porque el tiempo y su curso fueron modificados o serán modificados por
 Enki. Algunos eventos que creemos que son del pasado todavía están por venir
en el futuro. Y otros del futuro ya están enraizados en nuestra realidad terrenal. Yo no sé cómo explicar esto de otra manera.

Amón y mis otros dos guías siempre me están respondiendo. La manera,
 siempre benévola y paciente, ellos evitan que algunas de mis preguntas sean
 respuestas ya claras: «no podemos responderte sin poner en peligro nuestra
 estrategia para liberar  la Tierra ». Este es el motivo para todo el «silencio».
Tenemos que respetarlo, por nuestro bien.
 


Finalmente, es necesario trazar paralelos entre la verdad de El Libro 
Perdido, sus errores honestos, sus mentiras introducidas a propósito y las 
auténticas alegorías que Enki transmitió a Endusbar. ¡¡¡Qué desafío 
para nuestros limitados cerebros humanos!!! La genialidad de Enki, cuando él dictaba 
las tablillas, era contar la Historia en múltiples niveles de
 comprensión, cada nivel dando más prominencia al anterior. Una 
gran parte de estas tablillas desapareció en los giros y vueltas del tiempo 
y en los bolsillos estadounidenses durante el preestablecido saqueo a Irak.
¡Por lo tanto, explicaré todo esto en múltiples artículos! 

 


ANTES DEL COMIENZO... 



Al leer El Libro Perdido de Enki por primera vez, es sorprendente,
 al menos para mí, notar cómo Enki no confía en su padre. Él es
 sigiloso, cuidadoso, reservado y tiende a confiar en sus colaboradores o
 incluso en sirvientes más que en su propia familia. La verdadera pregunta es «por qué».
Y la respuesta a esta pregunta es el verdadero comienzo.



Estamos en Nibiru / Phaeton.

Este planeta tomó lentamente su curso de evolución de formas de vida durante 
millones de años. Un día surgió de este caos natural, la raza que 
se convertiría en la de nuestros Dioses, los Niburianos, los SOLARES.



Se necesitaron eones para que estos seres hablaran, crearan, entendieran 
por sí mismos cómo esparcir, sembrar, cosechar y sobre todo cómo mantener el calor 
y por lo tanto, el fuego. Una historia sin fin, siempre renovada. 

Su sociedad se hizo avanzada. Ellos fueron los primeros en toda la galaxia
 en alcanzar este nivel de evolución. Una especie de raza elite porque 
la perseverancia era su particularidad. Estos seres nunca se dan por vencidos, para 
bien o para mal.



Como siempre y como en todas partes, algunas personas se destacan más que otras.
 Son líderes naturales, algo así como «los favoritos de la Vida». Ellos son
más inteligentes, más carismáticos, más talentosos, mucho mejor en todo, sobre 
todo, con todo.
 


Uno de ellos fue llamado Ea. Él tenía una sabiduría inusual, ojos penetrantes y
 sobre todo, una excelente capacidad de creación. No había nada que 
lograra resistir sus análisis profundos y precisos, nada que no pudiera ser 
hecho por sus manos, nada que no pudiera emerger de su extrema
 mente brillante.
 
A pesar de ser más joven que otros, si bien más joven que su padre Anu 
-¡obviamente! -, tenía una sabiduría, una percepción, una verdad que excedía
 la de ellos por mucho.
 
Tenía un profundo conocimiento de lo oculto, era un poderoso mago con maestría
 de elementos y parecía fusionarse con la Vida con increíble facilidad. Como si él 
fuera su amante, su amor, su sol. Ea era afectuoso con la Vida, y era mutuo.
 Esta preciosa habilidad para penetrar en todas las cosas vivientes o inertes, para fusionarse 
en ellas, para sentir lo que eran antes y en lo que podrían convertirse
 mañana, lentamente cambió a Ea en un Dios adelantado a su tiempo.
 
Dios de la sabiduría, como dijimos, dios del amor por la Vida, como también dijimos, él  
ahora estaba convirtiéndose en un Dios primordial. Algo muy especial le había sucedido.
 Ea no estaba muriendo. Ea ya no moría. Los otros se estaban volviendo
 recelosos por su longevidad. ¿Con quién hizo un pacto para poder 
vivir durante tantos miles de años mientras que los otros ya habían cambiado sus cuerpos muchas veces? ¿Cómo se mantuvo tan joven por tanto tiempo?
Y cuando finalmente estaba dispuesto a dejar morir su cuerpo, ¿no 
fue él instantáneamente retornado con otro cuerpo que siempre era más hermoso,
 más fuerte, más sólido, más resistente y... más brillante?


Su padre, aterrorizado, lo estaba observando. ¿Quién era este ser que realmente él ya no veía como su hijo? ¿Tal vez estaba habitado por una 
entidad «especial»? ¿Quién era esa alma siempre llena de luz? Sus ojos
 también cambiaron. Él sólo necesitaba mirar a alguien a los ojos para penetrar
 el alma y la mente, dentro de su aliento.
 Anu estaba retrocediendo. Él tenía miedo. Miedo a que este «hijo» pudiera 
leer todo el temor en su corazón, toda la envidia que sentía por tanto tiempo.

 

De hecho, Ea ya lo sabía. Por un largo tiempo. Incluso antes de que supiera 
cómo «morir menos», incluso antes de saber cómo llevar dentro de él esta
 incomparable luz que podría extenderse miles de kilómetros a la redonda,
 al asombro total de su raza.
 Debido a que Ea era más que todos los demás, se convirtió en foco de 
atención, y de odio también. ¿Qué lo hizo tan especial, que 
siempre estaba por delante de todos los demás? ¿Siempre el mejor, siempre el más grande?
 
Poco a poco, sin siquiera buscarlo, Ea se vio rodeado de
 hermanos, amigos y compañeros que le suplicaban que les enseñara,
 que les mostrara el camino.
- «Pero», siempre les respondía, «alcanzar este nivel de 
elevación crea un nivel igual de odio y tormentos. ¿Serán
 capaces de resistir sin fallar? »

- «Sí, sí, vamos a resistir» respondieron los Niburianos, 
más determinados que nunca.  

Entonces, llegó el momento en que Ea enseñó la Iluminación. Él enseñó a sus 
congéneres cómo mantener la Luz, cómo usarla como escudo, como
 alimento, como una fuerza, una VERDAD. Ea les enseñó la inmortalidad del 
alma. Y gradualmente, la del cuerpo. Fue una etapa extraña donde el
 cuerpo parecía revestir el alma de forma idéntica mientras era un 
poderosísimo dispositivo para la Gran Flama.
 Cuanto más enseñaba Ea, más progresaba. Cuanto más daba, más 
la Vida lo abrazaba con intenso amor. Cuanto más amaba la vida, más
 su aura, su alma y su mente brillaban con oro.
 Anu estaba entrando en pánico. Demasiados de sus súbditos ahora estaban logrando la 
Iluminación. Y nunca este hijo vino a ofrecer enseñarle, mostrarle 
la manera. Él pronto sería rebasado. De hecho, él ya lo era. 
Como él otros, con el alma sórdida y llenos de miedo, también fueron
 preocupándose. ¿Deberían dejarlo continuar? ¿Y dejarlo ir tan lejos? ¿No era él
un peligro para toda la comunidad? ¿Tal vez incluso para todo el planeta?



Anu tuvo suficiente. Él convocó a su hijo.

- «Bueno, hijo mío, ya no te reconozco. De hecho, ¡ya ni te veo! ¿Cómo podría saber en qué te has convertido? Estás tan ocupado
 enseñando y compartiendo todas estas cosas que me ocultas. »
Ea, que siempre estaba en guardia, se inclinó respetuosamente.

- «Enseño a todos los que lo piden, padre, sin restricciones ni
 prejuicios. »

- «¿Significa eso que yo, tu Padre, necesito pedir? » Anu, indignado y 
rojo de ira, respondió.

- «El camino a la Iluminación es un camino de gran dificultad, casi 
de abnegación. No todos son capaces de lograrlo. Pedirlo ya es 
un compromiso, una intención declarada de logro. Para recibir, uno necesita
 pedir. Esta es la enseñanza de la Vida. »
- «Bueno, porque conoces tan bien a la Vida y su dialecto, enséñame. » 
replicó Anu, enojado por la ira. « Tendré éxito. »

- «No tengo dudas» respondió Ea, que ya había leído su futuro común.
 Bajó los ojos por un momento para ocultar las lágrimas que de repente 
brotaron. Luego, miró directamente a su padre a los ojos y dijo:

- «Te enseñaré la Permanencia de la Luz. Pero debes saber que 
con ella, sólo la Conciencia se manifiesta. La Luz sin esta
 Conciencia específica, consume al ser desde adentro y lo destruye completamente. »
Pero Anu no entendió. Ea no estaba sorprendido. Él, por lo tanto, 
enseña cómo lograr la Iluminación a su futuro atormentador. Porque 
era la voluntad de la Vida y sería su prueba.


 ☀︎☀︎☀︎

En Nibiru / Phaeton, la Vida se estaba volviendo más intrépida. Ella era inspiradora, creando 
hasta que el planeta se convertía en un increíble espacio de creatividad. Todos eran 
libres de expresar su propia naturaleza a voluntad. Todos estaban construyendo,
 organizando, cambiando, progresando. La tecnología estaba evolucionando a un ritmo fuerte. 
Ea, ahora Dios de las Ciencias, estaba preocupado de que esta riqueza de conocimiento
 podría caer algún día en manos equivocadas. Su mal presentimiento estaba creciendo. Un a
tarde, él reunió a sus seguidores. Todos aquellos que habían logrado
 la Iluminación estaban formando a su alrededor una gran comunidad que era profundamente
 amorosa y unificada.
Anu no era parte de eso. De hecho, él había tenido éxito después de largos y
 laboriosos esfuerzos, había logrado mantener la Flama viva en él.
 Sin embargo, realmente él no lo había comprendido, no se había fusionado realmente en 
ella. Él era como un contenedor o un soporte en cierto modo, pero no su corazón 
ni su alma. Por lo tanto, el Dios de Nibiru repleto de una Luz increíble
 seguía adelante vacío de corazón y alma. Él era como 
una ardiente chimenea encendida por alguna magia, sin ningún tipo de madera o tronco para surtirla.



Ea sabía esto, como todo lo demás.  Ea lo sabía.

Conocía la agenda oculta de su padre : Prohibir cualquier enseñanza de 
Iluminación a todos. Sólo él y muy pocos de sus areópagos 
retendrían este Conocimiento. Anu quería una hermandad secreta, autoridad dentro
 de la autoridad, un rey entre reyes. Y esta autoridad, este poder, este rey
sería, por supuesto, él. Él estaba allí antes.  Entonces, él mantendría el
 poder, sea cual sea el precio. 

Anu recordó cuánto esfuerzo, humillación y lucha soportó
 para obtener su trono. Su trono era como su hijo, su único hijo real
 porque tenía que desconfiar de los otros. Ea estaba influyendo en sus 
hermanos. Si se trataba de hombres o mujeres no cambiaba nada.
 Todos se unían a su maldita comunidad de Flama Azul. De hecho, cuando
 Ea había extendido su aura sobre una gran parte del universo, cuando tomó
 de nuevo su aura, esta última había adquirido un gran embellecimiento azul que era 
resplandeciente y rodeaba la luz dorada original. Otro regalo de
 la Vida, tal vez, Anu despotricó. Y este azul que era más brillante, más poderoso 
y cada día más fuerte se convirtió en uno de sus innumerables apodos. Ea se había convertido en «la Flama Azul». 



Poco a poco, sus fieles discípulos fueron conscientemente trayendo la
 Flama Azul a sus auras. Fue una prueba de logro, obra maestra
 de energía, expansión de la Vida.



En el amanecer de un terrible día de enero, Anu decretó una inmediata
 convocatoria. Su decisión era irrevocable. Todos tenían que ir al
 Consejo. El Consejo reunió a miles de Niburianos y, por supuesto, Ea,
 cada uno de ellos estaba rodeado por la Flama Azul. Lo cual fue muy preocupante
 para Anu porque él no la poseía. La Flama Azul se negó a ir hacia él.
 Sin rodeos, Anu lanzó su nuevo mandato en la cara de los nobles frente a él.

- «Hay demasiados problemas en nuestro planeta desde que Ea, mi hijo, enseña
la Iluminación. Yo prohíbo absolutamente cualquier continuación de esta enseñanza de 
ahora en adelante. »



Ea saltó de su asiento. Saber es una cosa, vivirla es algo más.

- " ¿Qué? » Interrumpió Ea « ¿Prohibir el conocimiento? ¿Prohibir el acceso a
la Inmortalidad? ¿Por qué? ¡Todos tienen derecho a la Vida! ¿Cómo puedes 
prohibir que la Vida se inmortalice a sí misma dentro de cada uno? » Tronó Ea
con una voz inusual.
La sala estaba extremadamente sorprendida. En sus últimas palabras se levantó una fuerte y vívida ira, que estaba más allá del Príncipe Ea. Viviendo completamente su emoción, Ea 
continuó:

- «La Vida te honró con su presencia dentro de ti, ¡ten cuidado de que ella 
no se retire! »

- « ¿Te atreves a amenazarme, a mí, a tu Padre?" gritó Anu, de repente
a su lado « ¿A mí, de quién eres descendiente? » 

«La Vida sola es mi Padre y mi Madre. Yo sólo le pertenezco a ella. ¡Nadie más tiene autoridad sobre mí! Dime qué has creado, para que yo le vea como Padre de Vida? »
Desconcertado, Anu evitó el ataque.
- «Está bien, vamos a votar. Vamos a decidir si debemos o no 
continuar esta herejía : dar Iluminación a cualquiera que la pida. »



Una vez más, Ea se puso de pie. Se puso de pie en silencio por un momento, con
 un porte incomparable y una presencia muy noble.
- « ¿Yo doy Iluminación? ¿Alguien aquí ha recibido Iluminación en 
cuestión de minutos? ¿Ha venido alguien a mí para hacer compras? » 
La ira estaba surgiendo en la sala. Muchos comenzaron a gritar.

- «¡Trabajamos todos los días durante años!» gritó uno de ellos.

- «Y pasamos por tantas iniciaciones» se rebeló otro.

El alboroto fue asaltando en todo el lugar. Anu se asustó.

- «Mantengan la calma, amigos míos, mantengan la calma. Vamos, no hay necesidad de tal
 motín para llegar a un acuerdo. Vamos, hijo mío, por lo general eres tan
 calmado, ¿qué te está pasando? Simplemente creo que deberíamos
 reconsiderar un poco nuestras formas, quiero decir, tus formas de enseñar. Quizás
 este Conocimiento debe limitarse exclusivamente a nuestra familia, a nuestros 
descendientes y a los descendientes de todos los nobles que ya están...
iluminados. »
«La Vida florece tanto en los pobres como en los ricos, y el aliento 
de Vida no tiene nada que ver con el estatus social o incluso con el nacimiento,
 Padre » resaltó Ea en un tono indignado. «Cada ser digno de 
la Iluminación tiene que recibirlo. La vida es la que decide, no nosotros, ¡nosotros 
somos nada en comparación con su poder eterno! »
- «De hecho, te escucho hijo mío » dijo Anu retirándose. 
«Entonces, pospongamos la votación. Pensemos en todo esto por unas pocas
 semanas. Veamos cómo podemos organizarlo  mejor... »
- «No veo qué tiene que ver la Iluminación con ningún tipo de
 organización » continuó Ea. Su hermoso rostro estaba furioso. «Todo el mundo 
trabaja y encuentra la Iluminación a su debido tiempo. Durante esta vida o durante la 
siguiente, eso es todo. Cada uno a su propio ritmo, cada uno a su propia 
voluntad, cada uno a su propia elección. Esto tiene que ver sólo con el alma
 y no con algún tipo de «organización». No se trata de planificar 
lecciones de gimnasia, sino sobre enseñarle al alma cómo nunca más morir
 y permanecer vivo bajo cualquier circunstancia. Y luego, enseñarle cómo
 hacer su cuerpo inmortal, porque entonces, se vuelve invulnerable. »



Anu escuchaba estas palabras con horror. Él, que no pudo adquirir 
la Flama Azul, ¿cómo podría enfrentar tal poder? Él tendría  que sacar a 
su insoportable hijo y a sus malditos seguidores lejos de su área, a cualquier costo.
 Anu comenzó a tramar un plan maquiavélico contra Ea, su propio hijo, su
 primogénito, el noble y digno heredero del trono. Algún día tal vez…
Pero primero, vamos a casarlo. Una mujer lo suficientemente hermosa como para satisfacer  sus 
necesidades insaciables, ciertamente lo apaciguará cuando trate de luchar.

- «Por supuesto, hijo mío, te escucho» respondió hipócritamente a Ea. 
«Bueno, olvidémoslo. Tienes razón. Probablemente me estaba preocupando por
 nada. ¡La reunión ha terminado!» Dijo fulminantemente, con cara inocente.
 


Cada cual regresó a sus propios asuntos. Pero en el corazón de Ea resonaba 
el "hallali " [Día del Juicio]. Su sentencia a muerte había comenzado. Duraría por 
miles de años. Él saldría victorioso.
 

  ☀︎☀︎☀︎


Damkina, con su corazón palpitante, se acercó a las grandes 
puertas estampadas. «Ea, Ea» ella susurró. Ella lo amaba tanto y por mucho tiempo.
 Él ni siquiera se había fijado en ella. Él estaba demasiado ocupado con la Iluminación, con 
sus estudios, debatiendo sobre tantos temas con sus discípulos, jugueteando 
con un grupo de coquetas que se divertían embromándolo, 
haciéndole cosquillas, provocándolo.
 Para su gran sorpresa, fue su padre quien abrió la puerta.
- « ¿Padre? »

- « Bueno, sí, no puedo esperar para saber. ¿Cómo estuvo? ¿Lo viste? 
¿Tienes un buen presentimiento hacia él? »
Damkina se echó a reír, con una risa tan alegre que todos sus 
rizos rubios se agitaron.

- «Por supuesto, padre. Él es tan educado, tan sereno, tan benevolente. ¡Yo soy 
el ser viviente más feliz en todo el universo! »

- «Muy bien, el rey Anu me informó. La boda se llevará a cabo. »
Damkina saltó a los brazos de su padre. La vida era muy buena. ¡Ea, 
su amor de la eternidad, finalmente sería suyo!

  ☀︎☀︎☀︎

Las cosas empeoraron en Nibiru.

El conflicto entre Anu y Ea estaba llegando a niveles inesperados. En
 adición a los nobles de la Flama Azul, la gente común se unía a Ea
 y buscaban la Iluminación. Ea les daba la bienvenida en contra de la autoridad de 
su padre y ahora también en contra del consejo de algunos de sus seguidores.
La guerra se estaba gestando en este planeta de fuego del cual el calor a veces
 se volvía insoportable. Y esto realmente estaba ayudando a suscitar sentimientos y 
atormentando los corazones de personas con intenciones mezquinas.
 


Anu tenía un gusto por lo militar. Le gustaba cuando las cosas iban rápidas  y 
correctas. Le gustaba cuando todo era terminante, perfectamente claro, especialmente 
cuando se trataba de obedecer sus anhelos y cumplir sus deseos. A él le gustaba 
menos, es cierto, la franqueza de los demás, especialmente cuando 
obstaculizaba sus aspiraciones.
Es por eso que Anu hizo de Phaeton una gran sociedad piramidal donde cada uno tenía
 un lugar al que cada uno pertenecía y tenía que mantenerlo. Él necesitaba saber
 con quién estaba tratando. Para controlar, juzgar y decretar mejor. 
Odiaba el desorden, la anarquía y, sobre todo, odiaba esta libertad de ser
 que su heredero Ea estaba elogiando.
 Anu nunca dejaría su trono y ciertamente no a ese hijo loco, 
quien veía a cada ser como un alma digna de amor y respeto, y 
los consideraba a todos ellos, personas comunes o nobles, dignos de acceder
 a la Iluminación.
Cientos de sirvientes estaban ahora rodeando a Ea. Todos ellos le estaban sirviendo 
con amor y respeto ¿A cambio de qué? Él les estaba enseñando, en
l a tarde, en su propio tiempo, hablándoles sobre chakras, energía, 
inmortalidad. Hizo un juramento de que este hijo nunca llevaría la corona en
 su rubia cabeza. Se había convertido en una amenaza pública, un * dios para ser derribado *, sí.
La Vida había tomado una decisión equivocada con este caballero. Y ese caballero había salido 
muy mal.



Todos los días y todas las noches, Anu meditaba sobre su incansable rencor 
hacia Ea, que estaba lejos de ser engañado y estaba evitando a su padre como 
la plaga.

Anu estaba reuniendo a una gran parte de la población noble que estaba asustada y
 aterrorizada por sus vociferaciones proféticas. 

- « Este Ea pondrá fin a nuestra raza » escupía  Anu en cada
 banquete. Su cuerpo era poderoso, su voz era fuerte. «¡A fuerza de 
ofrecer las mismas prerrogativas al pueblo igual que a los nobles! ¿Por qué 
un criado necesita una flama azul alrededor de su aura para servir nuestras comidas?
 ¿Por qué necesitarían un alma para limpiar nuestros pasillos y hacer nuestras camas? »
Animado por estos nobles que no tenían ni corazón ni sentido común, Anu
 continuó: 

- «¡Ea está casado y tiene un hijo, pero aún así, sigue enseñando la 
Iluminación! ¡Él ahora está viajando de una tierra a otra! ¡Él está de nuevo 
mofándonos e insultándonos, nos ofende desobedeciendo la ley! »

La habitación, alterada, estaba gritando el nombre de Anu. Asombrado
 por todo el poder que de repente tuvo, Anu continuó:

- «Hagamos que Ea se enfrente a una clara elección : sumisión y cese de toda 
enseñanza o exilio. »

- « ¿A dónde irá? » Se preguntó uno de los nobles. «Todo tiene que
 hacerse en otro lugar. »

Otro que estaba lleno de rencor arrojó:

- « ¡Un genio como tal siempre encontrará un lugar para acomodar su hermoso 
cabello dorado, a su hermosa mujer y a ese pequeño Marduk, que ya 
se parece a su padre, tiene una presencia orgullosa y rebosa d e
inteligencia a pesar de que acaba de nacer! »
Alalu se levantó.

- «Mis amigos» habló con voz seria «Ea es mi yerno,
 y tengo que defenderlo. Con todo respeto hacia usted, mi rey » él 
dijo mientras se inclinaba ante Anu, cuya boca se estaba convirtiendo lentamente en una 
mueca preocupante. «Pero Ea enseña porque lo ama, no para molestarle a usted. Mi hija tiene un gran respeto por usted, y mi nieto, que es
aún un niño pequeño, sabe perfectamente quién es el gobernante de Nibiru. No haga 
imputar planes y conspiraciones hacia Ea. Ea es un ser profundamente honrado.
 No traicionaría a nadie aquí. Dejemos que le enseñe a la gente. » Volvió a mirar a Anu « La inmortalidad toma mucho tiempo. La gente morirá. ¿A qué le tienes miedo? »

- «Sí, morirá», concordó Anu. «Pero Ea los reencarnará. ¡Las almas
 volverán con el recuerdo de todas estas enseñanzas que nunca debieron escuchar! »

Anu guardó silencio. Por un momento, pensó en un
 contra-ataque más insidioso.  Borrar la memoria del alma.  Ella, de hecho,
 reencarnaría, pero necesitaría volver a aprender todo de nuevo por siempre ... Él
 entonces estaría protegido, y ciertamente tendría paz con ese maldito
 hijo mayor…

- « En la antigüedad, ¿no tenías algunos derechos sobre el trono de Nibiru,
 Alalu? » Preguntó Anu con una voz repugnante.

- « Sí, en efecto» respondió Alalu, sorprendido. «Pero eso fue hace mucho tiempo, como dijiste. » 

- « ¿Estás apoyando a Ea con algunas ideas astutas en mente? » 

- « ¿Cómo puedes sospechar de mí a tal conspiración? ¿Yo? ¿Un traidor? »
 furiosamente respondió Alalu.

- « Uno nunca puede saber, la mayoría de nosotros haría cualquier cosa por el poder. » Anu
 finalmente dijo. Sin darle tiempo a Alalu para responder, salió de la habitación 
seguido por los otros nobles. El alma corrompida por el peor vicio ahora 
rodeando el planeta : Anu mismo.

  ☀︎☀︎☀︎


- « ¿Por qué acelerar la evolución de estas criaturas? » objetó Ea.
« ¿Y por qué yo? »

- « ¿Cuándo recibiré alguna satisfacción proveniente de ti, hijo mío? »

- « ¿Padre? »
 
- « ¿Cuando finalmente dirás, « sí Padre », sin tener que 
titubear siempre sobre todo? Estos seres nos servirían perfectamente,
 aliviarían a las personas que podrían centrarse en tus estudios » 
explicó Anu con un toque de desdén. « Los llamaremos los Grises,
 porque su piel es grisácea, tan simple como eso. »

- « ¿Tan simple como eso? ¡Pero no sabemos cómo estos seres evolucionarán! 
¡No tienen nada de nuestro ADN, no podemos imaginar o incluso 
simular cómo sus organismos mutarán en cien años, en cien mil años ! »

- « No importa. ¡En cien mil años, todos podríamos estar muertos! »
Por un momento, Ea miró a Anu en silencio. ¿Quién era este ser a quien él enseñó
la Iluminación y ahora se atrevió a hablar de «morir» en su 
presencia??? ¿Realmente no se dio cuenta de que ya había ganado una gran
 parte de la inmortalidad???
- « ¿Y ​​qué? » Anu enrojeció. « No soporto cuando me miras esa
 manera, yo no soy una de tus cosas de laboratorio... »

- « ¿Mis « cosas »?, ¿qué « cosas »? exclamó Ea. « ¡Yo estudio, a diferencia
 de usted, no estoy a punto de mutar el ADN de una raza entera sin saber 
qué pasará con ella! O bien, necesitamos darles algo de nuestro ADN. »

- « ¿Has perdido la cabeza? ¿Darles nuestro ADN a estos peces mutantes? »
gritó Anu con un rostro rojo escarlata. 

- «Padre, debemos partir de una base sobre la cual tenemos una visión de su evolución a largo plazo. De lo contrario, ¡estaríamos jugando al aprendiz de hechicero! 
 Al infundir una milésima parte de nuestro ADN en ellos, obtendríamos
 un hilo común, algo que nos permitiría ayudarlos, de lo contrario
 ¡esta raza está condenada! » Ea explicó con paciencia.

- « ¡O pueden evolucionar a la perfección! »

- « Vamos, creo completamente en el poder de la Vida, pero uno no convierte 
un pez en un enorme y sólido roble. ¡Todavía hay algunas reglas en la naturaleza! »

- « Si esta raza está condenada, ¿por qué no ayudarla a sobrevivir? ¿No estás a 
favor de la Vida a cualquier precio? »

- « No estamos hablando de vida aquí, sino de torturas experimentales 
en seres vivos. Nunca me rendiré a esto. Esto es infamia »

- « De nuevo tus grandes palabras. La Vida, el Bien, el Mal, la Infamia aquí, la Nobleza allá.
 Estoy avergonzado de ti. Y déjame decirte esto, me obedecerás o 
las cosas te irán muy mal. »

-  « Yo soy un ser libre. »
- « ¡Entonces, serás libre sin hogar, ni servidores ni familia! »

- « ¡¿Qué?! »
 
- « He tenido suficiente de tus titubeos, de tus conspiraciones a mi 
espalda. ¡Ya he tenido suficiente de tus enseñanzas! ¿De dónde vienen?
¿Ah? ¿A quién las robaste? »

- «... Creo que podrías descansar un poco, Padre. Tus palabras son tan 
injuriosas que... que prefiero ignorarlas y ... »

- « No me vengas con esa actitud Ea, ¿eh? »

- « ¿Actitud Ea? »

- « Sí, nunca decirme nada, hacer todo a mi espalda, mentir, 
manteniéndolo todo para ti... »

- « ¿Puede uno hablar con usted, Padre? ¿Puede uno confiarle un secreto 
mientras que siempre vuelves todo contra todos? ¿Debería confiar
en ti? Te enseñé la Iluminación, yo personalmente, sabes perfectamente
de qué se trata esto, ¿cómo te atreves a decir que lo robé?  Es mi trabajo,
 mi logro, mi propia evolución. He aceptado compartirlo y...  »

- « Tienes 24 horas para cerrar todas tus fraternidades y escuelas para la 
gente. O habrá guerra. »

- « ¿Guerra? ¿Una guerra entre un Padre y su Hijo? »

- « No sólo entre un Padre y su Hijo» amenazó Anu mientras se acercaba a Ea «Pero entre una visión correcta y equilibrada de la sociedad, la mía, y la tuya, que es loca e histérica y pone inmensos poderes 
en manos de cualquiera. »

- « Tienes razón Padre, me equivoqué al poner en tus manos poderes que 
no respetas en absoluto. Enseñar a quien no tiene Conciencia fue mi error. »

- « 24 horas, o... » repitió Anu, rojo de ira.

- « Guerra » repitió Ea con una mirada determinada, «He escuchado, « Padre ». »


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